Desde el Vaticano hasta el Congreso de EE UU y los candidatos a la Casa Blanca, llovieron las expresiones de angustia, empatía e indignación por las fotos de un migrante salvadoreño y su hijita de casi 2 años que murieron ahogados mientras intentaban cruzar el río Bravo desde México para entrar a EE UU sin autorización. En las fotos se ven los cuerpos del hombre y la nena, boca abajo cerca de la orilla del río. (AP)
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